ARTÍCULOS

#Gastronomia

El verano ya llegó (II): San Sebastián y alrededores

En esta segunda entrega de recomendaciones para las vacaciones, hablo de uno de mis destinos favoritos y, probablemente, una de las ciudades gastronómicas por excelencia: San Sebastián. Y es que, siempre que puedo me escapo a esta gran ciudad para coger unos cuantos kilos de más.

 

Los hoteles que mejor nos pueden servir como “base de operaciones” en esta ciudad son el Hotel Niza (***), mi preferido por ubicación, precio y por su restaurante, Narru, donde se puede desayunar, comer y cenar a un nivel bastante alto y que además cuenta con el mejor menú diario de San Sebastián con una calidad-precio inigualable.

 

Barra de Narru y su fantástico brioche con mermelada de albaricoque 

 

También buenas opciones son el Hotel de Londres y de Inglaterra (****), una maravilla de hotel perfectamente ubicado, y el Hotel María Cristina (*****) que, para quien pueda permitírselo, es la opción más lujosa de toda la ciudad. Además, en el Hotel María Cristina hasta octubre se podrá disfrutar del Restaurante Pop Up de Hélène Darroze, una de las chefs más reputadas y que cuenta con tres estrellas Michelin, una en su restaurante de París y dos en el de Londres.

 

En cuanto a la oferta gastronómica de San Sebastián, nos encontramos desde los más variados bares de pintxos del casco viejo hasta los triestrellados más reputados de España. La oferta de la ciudad es tan amplia que resulta fácil perderse en restaurantes excesivamente caros o en barras de dudosa calidad. Lógicamente no conozco toda la oferta de la ciudad, ya me gustaría, pero sigo trabajando en ello. A continuación les expongo mi selección de pequeñas y grandes casas.

 

En primer lugar tengo que hablar de Martín Berasategui. Para el que suscribe fue la mejor comida del año 2015. Sencillez, humildad, producto, técnica, sala, ubicación, servicio, bodega. La máxima perfección. Espero poder seguir visitándolo durante muchos más años.

 Gran Menú Degustación de Martín Berasategui

 

Uno de los rincones especiales que no pueden faltar en su agenda es Zuberoa. Una grandísima casa donde uno se emociona desde el momento en que llama para reservar y charla unos minutos con Eusebio. Para los amantes de la gastronomía es obligatorio hacer peregrinaje a Oiartzun cada año para disfrutar de la cocina de Hilario Arbelaitz, uno de los grandes cocineros del país y "maestro de maestros". Su cocina es digna de admiración.

Zuberoa

 

En estos dos restaurantes tuve la suerte de tener las dos mejores comidas del año pasado. Estoy seguro de que este año estarán nuevamente en lo más alto.

 

Rekondo, Casa Urola, Xarma y Narru son también buenos ejemplos del nivel de la gastronomía de San Sebastián. El primero de ellos, Rekondo, cuenta con una fantástica terraza y una de las mejores bodegas del mundo. Casa Urola es otra dirección fundamental para los amantes de la gastronomía. Sala dirigida y gestionada únicamente por mujeres que hacen sentirte como en casa. Tiene la mejor torrija que conozco y el gusto por el producto por bandera.

Casa Urola

 

Xarma y Narru viven a la sombra de casas más afamadas y más premiadas pero cada vez tienen más relevancia. En ambos podrán encontrar un gran menú del día, con una calidad y un precio que serían impensables en cualquier otro lugar. Mención especial para los desayunos y almuerzos de Narru, no se pierdan el brioche con mermelada de albaricoque, su tortilla y su carta de pintxos donde les costará no pecar más de la cuenta.

Xarma 

 

En cuanto a las "barras de pintxos", creo que tienen demasiada fama y, en líneas generales y salvo honrosas excepciones, son locales incómodos, con una calidad muy justita y unos precios desorbitados, por no hablar de la manifiesta ausencia total de un mínimo de higiene.

 

De bar en bar, de pintxo en pintxo…, si echan cuentas al final del día, el dinero gastado será muy similar al que se hubieran gastado sentándose a comer como señores en alguna de las múltiples opciones que ofrece San Sebastián. Pero para gustos los colores.

 

Como ya sabemos, "la excepción confirma la regla". Por ello, también podemos encontrar establecimientos con ciertas garantías y donde, sobre todo, prima la buena materia prima. Ganbara es la mejor opción para tomar pintxos de calidad y beber como un señor. Eso sí, el éxito del local es tal que hacerse un hueco en la barra se asimila a la peor de las batallas. De ahí que sea muy recomendable reservar en el pequeño comedor que tienen para conocer una cocina excepcional. Aunque no es lo más conocido del restaurante, me gusta especialmente y es digna de mención la chuleta que hacen. Otro motivo más para acudir a esta pequeña gran casa.

 

Pintxos de Ganbara 

 

En mi última visita me sorprendió enormemente Borda Berri. Es casi un milagro que saquen esos "platillos" tan perfectos de una cocina tan diminuta. Sorprende el nivel de la materia prima que ofrecen. No es el más barato de todos, pero la calidad hay que pagarla. Para ir una y mil veces.

Borda Berri 

 

Otras buenas opciones por el casco viejo son La Cuchara de San Telmo, aunque de la cantidad de gente que siempre hay puede llegar a ser agobiante; Zeruko (revisen su factura antes de salir porque el que suscribe se llevó un buen susto el año pasado); A Fuego Negro, el bar más canalla de lo viejo; Néstor, donde si van pronto y con mucha paciencia podrán encontrar su más que afamadas tortilla y chuleta; Txepetxa, para los amantes de las anchoas; Sport, quizá el que tiene la más clásica barra de pintxos y donde no pueden dejar de pedir el pintxo de foie y, finalmente, Atari, que tiene una oferta que mezcla pintxos clásicos con más modernos y que se encuentra justo al lado de la Basílica de Santa María del Coro, por lo que las pocas mesas de su terraza siempre están llenas para poder disfrutar de unas agradables vistas.

Zeruko

 

Hay vida más allá del casco viejo de la ciudad. En concreto, en el barrio de Gros, encontrarán Bergara, uno de los mejores bares de pintxos que hay en San Sebastián y no tan concurrido como todos los citados anteriormente.

 

También hay vida más allá de San Sebastián. Guipúzcoa no tiene límites. Una de las cosas que más me gustan de esta provincia vasca es que casi en cualquier lugar te puedes encontrar una buena chuleta. Y uno, que es bastante carnívoro y amante de los grandes asadores vascos, sueña con ellas durante todo el año. Dos direcciones fundamentales son Txuleta, en el propio casco viejo, y Patxiku-Enea, en un precioso caserío en Lezo, cerca de Hondarribia.

 

Ambos asadores comparten proveedor, Cárnicas Guikar, y suelen ser los favoritos en el concurso de la mejor chuleta que se celebra cada año en Donostia.  Si me hacen escoger entre papá y mamá, mi preferido es Patxiku-Enea, donde siempre que voy como las mejores chuletas en un enclave fantástico.

 

Ahora bien, la ubicación de Txuleta es un plus y, además, cuenta con una siempre concurrida barra donde picar algo y compartir una buena chuleta con un buen vino. Ambas bodegas tienen unos precios de derribo.

 

Como apunte, en ambos asadores se trabaja con carnes de corta maduración. Tan poca maduración, que en Patxiku-Enea he llegado a comer carnes con menos de 10 días. 

 

Txuleta 

 

Patxiku-Enea 

 

Un buen amigo se empeña en decir que las mejores chuletas las hacen en Tolosa, concretamente en Casa Nicolás. Yo me fío de mi amigo porque es un tipo que sabe de esto, así que este verano haré un sacrificio y me acercaré por allí.

 

Fuera del circuito habitual, muy cerca del Hotel María Cristina, podrán encontrar Kata4 Oyster Bar, un local con bastante ambiente y una terraza muy recomendable donde podrán encontrar una interesante variedad de ostras y una carta con un tapeo de cierta calidad.  

 

 Kata4 Oyster Bar

 

Si quieren dejar de lado por un rato los pintxos y la cocina típica de la zona, o si se han pasado con el txakoli y necesitan algo para "empapar", siempre puede estar bien tomarse una buena hamburguesa. En esta especialidad el local por excelencia de la ciudad es Va Bene, situado muy cerca del Hotel Niza. Con decoración de estilo americano, podrán encontrar unas más que dignas hamburguesas.

 

No olviden dejarse un hueco para el postre. Una parada obligatoria para los amantes de la tarta de queso es La Viña. El observar las tartas apiladas en la estantería y ver como no para de entrar gente pidiéndola me parece un auténtico espectáculo. Merece la pena hacer una parada y probarla.

 

Tarta de queso de La Viña 

 

En el apartado dulce, destacan en San Sebastián la Pastelería Aguirre (su brioche es de los mejores de la ciudad) y la Pastelería Oiartzun (no dejen de pedir el milhojas y el pastel vasco). Me hablan maravillas de la Pastelería Otaegui, en el Barrio de Gros, que la incluyo en mi lista de deberes para este verano. 

 

Como siempre les digo…: “Recuerden que #nopostrenoparty”.

 

 Pastelería Oiartzun

 

Por último, no puedo dejar de recomendarles una pequeña ruta turística que realicé el año pasado y que, por supuesto repito éste. El triángulo Zumaia, Getaria y Zarautz.

 

La primera, Zumaia, cuenta con la visita obligada a la Ermita de San Telmo y sus espectaculares vistas gracias a su ubicación sobre un imponente acantilado. Getaria tiene uno de esos templos del pescado como es ElKano donde encontrarán sus tradicionales parrillas repletas de rodaballos. Tampoco se pierdan su puerto de pescadores, sus bares y algunas tiendas donde podrán encontrar un buen txakoli a un precio correcto. Para finalizar la jornada, una parada en la hermosa Zarautz, un gin&tonic en alguna de las terrazas del paseo marítimo mientras se ve a los surfistas, de mayor o menor categoría, disfrutar de las olas de su espectacular playa. Suena bien, pero sienta todavía mejor hacerlo.

 

Elkano 

 

Señores, les dejo por unos días. Me marcho a San Sebastián a disfrutar de sus 25 grados, a ponerme un jersey, a comerme la ciudad y sus alrededores. Puede ser que con tanto "homenaje" me quede por el camino, pero… ¿¡quién dijo miedo!?

 

 

Miedo (MClan, Enrique Bunbury & Carlos Raya)

 

Fotos: Estrella SIN Michelín

 

 

 

Please reload